jueves, 11 de julio de 2013

Síndrome O. L. M. (Obesidad Literaria Mórbida)


Eduardo Morales, el profesor, escribe su nombre en una pizarra blanca. Explica que el taller de literatura se compone de ciento catorce mil sesiones y cada una se divide en dieciséis partes. La primera, donde hablarán del terror. Y la segunda, donde los alumnos leerán sus cuentos. Ese día dialogaron sobre los orígenes de la novela gótica.
De vuelta en casa, Karl revisa mentalmente lo que hablaron en el taller. Mira con detención los cientos de textos que descansan en el gigantesco librero que heredó de su abuelo. Los lomos están relucientes, como si estuvieran a la venta, pero sobre sus hojas descansa una gruesa capa de polvo. Recorre con la mirada la tercera fila de estantes y se detiene frente a un viejo ejemplar empastado en cuero. Estira la mano y saca un DVD con “El castillo de Otranto” de Horace Walpole (editorial pirata, primera edición, 1764). Este libro es recomendación del profesor y según dijo, con él inicia la literatura de terror. Se sienta en el sillón y comienza a leer.

jueves, 13 de junio de 2013

El encabalgado apesta


Sopla el viento con cansina involuntad
Y es que nada más podría soplar si no es el viento
 o quizá el humo o el vaho o un pedo.
Sí, eso es, un pedo grande y sonoro
¡Eso era lo que soplaba!
Soplaba de norte a sur a este

jueves, 30 de mayo de 2013

Las 9 musas



Antes de abandonarlas con los hombres, su padre les deseó suerte. Sus últimas palabras fueron: "los recuerdos crean hijos". O los hijos crean recuerdos. No lo saben. No lo recuerdan. Solo saben que son nueve y cada una es arte y sublimación del objeto amado.

Metonimia y Metáfora.


Los conocía tan bien como a cualquier otra pareja, como a la novia de mi mejor amigo, o a la esposa de mi hermano. Es decir, tan bien como cualquiera conoce a las demás parejas. Porque uno solo ve la relación por fuera, la roza tangencialmente pero nunca llega a penetrar en sus secretos, en esos conflictos que las parejas solucionan sobre el colchón y que muchas veces esconden debajo de él.

Asesinato Sexual y Multiorgásmico del Castellano


Quizá parezca extraño,
pero me excito con las oraciones…
me masturbo con palabras soeces
y sufro de orgasmos múltiples
cuando junto letras inconexas
y formó sílabas
palabras
oraciones
conceptos
¡¡poemas!!

martes, 20 de noviembre de 2012

Evolución



La primera vez que vinieron, solo éramos simios en espera de evolucionar. ¿En qué? No lo sabían, por eso decidieron no intervenir. Pero luego, miles de años después, al ver en lo que nos habíamos transformado, eligieron ayudarnos. Lo primero que hicieron fue mostrarnos como se dibujan los sonidos; nos ensañaron a pintar las palabras. Y se fueron.
Volvieron unos milenios después y lo que encontraron les pareció satisfactorio. Vieron como nos organizamos en reinos y construimos una precaria economía centrada en la industria bélica y agraria. Como consecuencia, la población creció y migró a las ciudades; era el augurio de la revolución industrial. Si el desarrollo social y tecnológico seguía a ese ritmo, nosotros seríamos como ellos en mil años más. Por eso volvieron novecientos años después.