lunes, 30 de abril de 2012

1º de Mayo



Muchos acontecimientos, celebraciones, nacimientos y fallecimientos ocurren, ocurrieron y ocurrirán en un día primero de mayo, tantos que sería imposible enumerar. Sin embargo, hay un evento que superó los siglos y trasformó al día 151 del calendario georgiano en el día del trabajo.
En 1886, en Chicago crecía el descontento popular por las condiciones laborales impuestas a trabajadores y obreros. La razón principal eran las extensas jornadas. Sindicatos y agrupaciones gremiales operaron coordinadamente por una causa común, una simple petición: una jornada laboral de ocho horas. Y fue el primero de mayo de 1886 que la huelga orquestada para conseguir ese simple derecho, terminó en un ataque incendiario contra la policía, del cual 8 anarquistas fueron acusados, procesados y declarados culpables en un juicio tendencioso e injusto.
Las razones reales y fingidas, los manejos políticos, las coimas pasadas, las motivaciones ocultas, los cálculos electorales, los amiguismos y los compadrazgos, y todo lo turbio y sucio que rodea estos procesos históricos, han sido profundamente analizados, y no serán motivo de este texto, sino los ocho mártires obreros, símbolo de la injusticia social de la época. Porque son ellos quienes pasaron a la historia, son ellos a quienes recordamos el primero de mayo, y son ellos a quienes el mundo menciona, conmemora y agradece. Porque quienes los enjuiciaron y condenaron a muerte, esa oligarquía sucia que los usó como escarmiento, esos animales egoístas y ambiciosos, a esos no los celebra nadie, a esos se les tilda de asesinos, corruptos y mal nacidos. Y es que la justicia tarda pero llega, quizá no a tiempo para esos ocho, pero su sacrificio sirvió para inspirar a miles de millones que desean un mundo mejor, una sociedad más justa, acogedora y amable.
Es por eso que el primero de mayo es el día del trabajador, y es por eso que quiero recordar a los Mártires de Chicago:
1.       Samuel Bielden (39 años – obrero textil – cadena perpetua)
2.       Oscar Neebe (36 años – vendedor – 15 años de trabajos forzados)
3.       Michael Schwab (33 años – tipógrafo – cadena perpetua)
4.       George Engel (50 años – tipógrafo – murió en la horca)
5.       Adolf Fischer (30 años – periodista – murió en la horca)
6.       Albert Parsons (39 años – periodista – murió en la horca)
7.       August Vincent Theodore Spies (31 años – periodista – murió en la horca)
8.       Louis Lingg (22 años – carpintero – murió en la horca)