miércoles, 8 de mayo de 2013

Metonimia y Metáfora.


Los conocía tan bien como a cualquier otra pareja, como a la novia de mi mejor amigo, o a la esposa de mi hermano. Es decir, tan bien como cualquiera conoce a las demás parejas. Porque uno solo ve la relación por fuera, la roza tangencialmente pero nunca llega a penetrar en sus secretos, en esos conflictos que las parejas solucionan sobre el colchón y que muchas veces esconden debajo de él.

miércoles, 3 de abril de 2013

Asesinato Sexual y Multiorgásmico del Castellano


Quizá parezca extraño,
pero me excito con las oraciones…
me masturbo con palabras soeces
y sufro de orgasmos múltiples
cuando junto letras inconexas
formó sílabas
palabras
oraciones
conceptos
¡¡poemas!!

martes, 16 de octubre de 2012

De Mozo


        A ver, vayamos por parte, dijo el descuartizador. Lo primero es decir que en realidad no soy mozo, sino un escritor advenedizo que va por la vida afirmando que es mozo. Y las razones de dicha patraña son las que originan este relato.

Las circunstancias por las que me inicié en el oficio de garzón son dos: la primera, y quizá la más importante, una total ausencia de talento para escribir cualquier porquería, incluso mi nombre. Y la segunda, urgencia vital por el dinero.
            Todo empezó hace varios años, cuando un amigo me ofreció pega de garzón en un bar ubicado en Pío Nono, en pleno Barrio Bellavista. Yo llevaba un año cesante y dormía donde cayera. Esta afirmación es literal, porque en esos días andaba tan borrado que pasaba la noche en cualquier lugar, incluidas plazas, casas abandonadas, paraderos de buses, burdeles y en muchas ocasiones, en una confortable comisaría. Muchos pensaran que pernoctar en una celda hedionda es un total y absoluto desagrado, pero les aseguro que no es así, lo malo no es dormir, sino despertar.
Fue en estas circunstancias de mi vida cuando me ofrecieron el trabajo de mozo y después de pensar los pros y contras, decidí aceptarlo.

viernes, 28 de septiembre de 2012

El mismo cuento de siempre

cien palabras y diez años

¿Qué hago? Escribo un cuento. El cuento de un hombre que escribe un cuento.
¿Y cómo es el hombre? ¿Alto y flaco? No lo sé, porque el hombre no importa. El cuento es el protagonista. Es el cuento de cualquier ciudadano que escribe un cuento.
Pero no es un cuento cualquiera. Es un cuento breve. Brevísimo. De apenas 100 palabras.
¡Eso es! Es el cuento de alguien que escribe un cuento de cien palabras.
¿Ya conoces ese cuento? ¡Hace diez años que escuchas el mismo cuento!

¡Cresta! Entonces escribo otra cosa. La historia de un hombre. Un hombre alto y flaco.

martes, 15 de mayo de 2012

Dos caras de la misma moneda


Este 2011, la protesta del 15-O para exigir un nuevo sistema político y económico, se ha dejado sentir en decenas de plazas españolas. En Madrid se reunieron más de cincuenta mil personas en la Puerta del Sol y se mantuvieron ahí hasta altas horas de la noche.

Don Manuel, con sus sesenta y siete años a cuestas, sale de su casa a las cinco treinta de la madrugada, al igual que los últimos veintinueve años. Y como siempre, llega a su trabajo antes de las siete.